Otra de mis pasiones: viajar. Tengo muchas pasiones, lo sé. Y tengo la manía de mezclarlas con el resto de cosas que me hacen feliz: cuando tejo o hago cualquier cosa con mis manos me imagino como aplicarlo en la decoración de una boda o una fiesta bonita, cuando salgo con la cámara de fotos en la mano intento captar la esencia de los pequeños detalles en las personas, cuando viajo… ¡ains cuando viajo! Mi imaginación vuela y últimamente tengo un radar en el que identifico lugares entrañables y me imagino en ellos las bodas más bonitas…
Este fin de semana nos hemos escapado a dos pueblos del sur de Inglaterra que me han maravillado… Totnes y Darmouth. Para llegar a éste último dimos un precioso paseo en barco que duró casi dos horas y en este viaje es donde mi imaginación se disparó por los aires…
Me pongo a soñar despierta, y me imagino una boda campestre en medio de este paraje y a los novios llegando al lugar en barco, mientras en la cima de la montaña le esperan todos los invitados… y de hecho ¡hasta vi un Sí quiero! Si, sí, vimos una boda en directo!
Pasé el resto del viaje recordando otros lugares que he visitado en distintos países y ciudades en los últimos años y que me transmitieron las mismas sensaciones que éste. Y nada más llegar a casa desempolvé el disco duro y pasé media noche viendo fotos de estos lugares, volviendo a encontrarme en ellos a través de mis recuerdos y mis fotografías.
En 2010 tuve la suerte de vivir en uno de los países, en mi opinión, mas bellos del mundo, la bella Italia. Os conté un poquito de esta aventura un día que tenia morriña de Udine.
En ellos mi imaginación también voló pensando en la organización de una fiesta del amor como a veces le llamo en lugares mágicos como el lagui di Fusine…
O incluso en un templo griego ubicado en la mágica Sicilia…
Cuando viví en Udine, además de recorrerme gran parte del país italiano aproveché para viajar a los países más cercanos, una de mis grandes sorpresas fue Eslovenia… ¡Lo que daría yo por organizar una boda en el lago de Bled! ¿Qué me decís?
O en cualquiera de los parques de Sintra, de los que os hablé largo y tendido porque esta ciudad portuguesa me conquistó hace años y vuelve hacerlo cada vez que voy…
Hasta en las playas de México más desoladas (y también más mágicas) me imaginé fiestas y bodas caribeñas de lo más coloridas…
Y podría seguir y seguir enseñándote parajes únicos y no terminaría nunca… y en España los tenemos ¡a montones! Definitivamente he convertido la pasión de viajar en un radar para encontrar lugares mágicos en los que casarse. Y ¿tú?, ¿te fijas en algo en especial cuando viajas?
Y ya que estamos… ¿me recomendarías algún lugar mágico en el que te casarías?












