Cuando era pequeña vi una película de amor, (de la que llevo intentando recordar su nombre tres días y no lo consigo), en la que el protagonista, joven y guapo tenia una floristería y a pesar de ser el dueño, siempre que podía, repartía él mismo, las flores. En la misma película le preguntaban porque lo hacia y su respuesta fue que “todo el mundo se alegraba de verle cuando llegaba”, desde entonces siempre he pensado que ser florista tiene que ser la mejor profesión del mundo porque eso es muy cierto.
Pues bien, a mi me han contratado para realizar un proyecto en el que el sentimiento es exactamente el mismo, todo el mundo se alegra de verme cuando llego.
Os pondré en situación para que entendáis la historia. Durante casi tres años he trabajado como Ejecutiva de Cuentas y Eventos en Grupo Abbsolute, una agencia especializada en realizar acciones de comunicación. Por distintos motivos personales y profesionales he dejado de trabajar directamente en la agencia, pero como el cariño profesional y personal es mutuo, hemos establecido una relación de colaboración y entre otros proyectos que estamos poniendo en marcha se encuentra el que yo he bautizado como “sorpresas abbsoluteñas”.
En la agencia se trabajan muchas horas y a veces las producciones de los eventos, acciones y campañas son muy duras, por lo que yo, revolucionaría como la que más siempre he estado pidiendo compensaciones para todo el personal pues creo que lo más importante de una empresa son las personas que la sacan para adelante. Los directores de Grupo Abbsolute apoyan este tipo de iniciativas y ahora hemos empezado a ponerlas en marcha. Mi función es buscar una sorpresa para cada miembro del equipo, diseñarla, ponerla en bonito y siempre que pueda, darla en primera persona.
La primera de las sorpresas fue el viernes, 25 de octubre. Tras varias semanas de trabajo intenso y duro, se celebraban en Sevilla los Premios de Publicidad Agripina y consideramos que era una buena oportunidad para que parte del equipo de diseño pasase el viernes disfrutando de conferencias de buen diseño. Así que cuando llegaron Nuria y Cristina a la oficina se encontraron con un delicioso desayuno preparado expresamente para ellas y con lo más importante, el viernes laboral acaba de empezar y finalizar a la vez porque ¡hoy no trabajaban, hoy solo les tocaba, disfrutar! Podéis ver las fotografías, aquí.
Me hizo mucha gracia cuando a la semana siguiente me pasé por la oficina simplemente para saludar y todos creían que traía una sorpresa para alguien y las sonrisas eran grandes y bonitas, de ahí que me recordasen a la profesión del “florista”.
El pasado viernes 8 de noviembre, pude disfrutar no sólo de la organización sino de la sorpresa en sí. Marina Baeza, Técnico de MK Online de la agencia nos sorprendía la semana anterior con la noticia de que en 2014 se casaría. Y con la celebración de Sevilla de Boda en nuestra ciudad quisimos nosotros sorprenderla a ella.
De nuevo, cuando llegué a la oficina, me vieron y sonrieron… sabían que alguna sorpresa habría. Cuando le dije a Marina que hoy íbamos a empezar a preparar su boda porque además de compañera sería su wedding planner no podía parar de sonreír. Cinco minutos le di para que apagase el ordenador y lo recogiese todo, yo creo que tardó mucho menos. Y disfrutamos como niñas, eligiendo lugar, proponiéndole distintos tipos de decoración, viendo coches, grupos de música y releyendo menús de catering. Pasamos un precioso día y de nuevo, Grupo Abbsolute se ganó un 10 como empresa y como personas que la forman.









2 respuestas
Ya estamos pensando quien será la próxima! Muchas gracias por el cariño con el que se está haciendo! Un besoteeee
:-)